¿Qué es CloudOps y en qué se diferencia de DevOps?

Se entiende por CloudOps a las operaciones de gestión, entrega y consumo de software en un entorno en Cloud donde la visibilidad de la infraestructura subyacente de una aplicación es limitada, o inexistente.

CloudOps utiliza los principios de DevOps en cuanto a integración continua y despliegue continuo (CI/CD) para crear aquellas que proporcionen una alta disponibilidad. Esto se consigue mediante el perfeccionamiento y la optimización de los procesos de negocio que se ejecutan en una nube pública. Las responsabilidades de los equipos de CloudOps son, por lo general, las siguientes:

  • La gestión de la configuración.
  • La asignación de recursos.
  • La optimización de la capacidad de rendimiento.
  • La gestión de la carga de cumplimiento.
  • La garantía de cumplimiento de los acuerdos de nivel de servicio (SLA).

La razón de que exista CloudOps es que, una vez que migramos las cargas y aplicaciones a un entorno Cloud, sigue existiendo la necesidad de gestionarlas, de mantener las aplicaciones y los datos ya que, simplificando, lo único que cambia es la ubicación de estos: las tareas que se realizan en las instalaciones, a menos que las traslademos a un tercero, siguen estando sobre la mesa. De esta manera, es necesario un equipo de CloudOps que se encargue de estos trabajos y que seleccione las herramientas adecuadas para la monitorización y automatización de las cargas que se ejecuten en el Cloud.

¿Qué ofrece CloudOps a los equipos de DevOps?

En esencia, CloudOps se puede ver como la suma de DevOps y operaciones de IT tradicionales aplicadas a una arquitectura basada en la nube. Antes de la eclosión del Cloud Computing, muchas empresas tenían en sus instalaciones un centro de operaciones de red o similar, que era un lugar físico en el que los profesionales de IT podían manejar y monitorizar las prestaciones de la red y del servidor.

Hoy la realidad es bien diferente y muchos equipos desarrollan servicios sin tener que tocar nunca los servidores que los alojan. Con todo, no se elimina la necesidad de ejecutar operaciones, sino que estas deben ser optimizadas y gestionadas en el propio Cloud. Los desarrolladores de software, los profesionales de IT y los equipos de seguridad todavía necesitan colaborar cuando prestan nuevos servicios o responden a incidentes en la producción.

CloudOps y el Cloud Computing pueden ofrecer velocidad, seguridad y eficiencia operativa para los equipos de DevOps, ahora que los contenedores, los microservicios y las funciones serverless son cada vez más comunes. Estas son las ventajas más evidentes:

  • Son plataformas distribuidas, sin estado y escalables, con lo que la planificación de la capacidad y la gestión de los activos se convierte en algo virtual. Gracias a estas plataformas se pueden crear nuevos servidores o eliminar el almacenamiento innecesario en cuestión de segundos, incluso se pueden establecer reglas para el autoaprovisionamiento de servidores para mantener la demanda y no perjudicar el tiempo de actividad.
  • Tolerancia a fallos y latencia. Gracias a la flexibilidad y escalabilidad de los servicios en la nube, las aplicaciones y la infraestructura basadas en ella presentan menos latencia y errores. El sistema se vuelve más tolerante a fallos, y con ello conseguimos servicios más eficientes.
  • Redundancia en los datos: los entornos basados en el Cloud proporcionan redundancia gracias al almacenamiento de datos en múltiples ubicaciones, tanto físicas como lógicas. Esto ayuda a proteger más y mejor los datos y ayuda a eliminar los puntos únicos de fallo.
  • Automatización. Sin duda, una de las principales ventajas es la posibilidad de automatizar funciones y procesos, por ejemplo, de monitorización.
  • Redes activo-activo. Estas redes permiten utilizar nodos de procesamiento independientes. Cada nodo puede acceder a los datos de varias bases de datos replicadas para una sola aplicación, lo que permite que los servicios experimenten menos tiempo de inactividad. Esto es así porque es probable que la aplicación pueda extraer los datos que necesita de una fuente diferente en caso de que un servidor se caiga.